Cada noche, al cerrar la cocina, alguien vacía la freidora. Si ese aceite acaba en una garrafa sin etiqueta junto a los cubos de la basura, o peor, por el fregadero, tu negocio tiene un problema que todavía no se ve: un atasco que llegará en pleno servicio y una obligación legal que no estás cumpliendo.
En este artículo te explicamos cómo reciclar aceite usado en un negocio, qué dice la ley sobre este residuo, a quién puedes entregarlo y qué papel tienes que guardar después. Si generas aceite todas las semanas y quieres que alguien se ocupe de recogerlo y documentarlo, es lo que hacemos en nuestro servicio de recogida de aceites usados.
Por qué hay que reciclar aceite usado en lugar de tirarlo
El aceite sale caliente de la freidora y corre por el desagüe como si fuera agua. Unos metros más abajo la tubería está fría, la grasa se espesa y se queda pegada a la pared. Cada día se suma una capa más y se engancha todo lo que pasa: restos de comida, harinas, papel. El tapón no se forma en un día, pero cuando se forma, te deja la cocina parada.
Aguas abajo, la grasa que llega a la depuradora flota y dificulta el tratamiento del agua. Y es un desperdicio, porque el aceite de cocina usado se puede tratar en una planta autorizada y convertir en un recurso. La Ley 7/2022 ordena la gestión de los residuos por una jerarquía (artículo 8): primero prevenir, después reutilizar, reciclar y valorizar, y solo al final eliminar. El aceite que se recoge por separado puede ir a reciclado; el que se tira por el fregadero ya no.
Qué es el aceite de cocina usado para la ley
Para clasificar cualquier residuo, la Ley 7/2022 remite a la Lista Europea de Residuos (artículo 6). En esa lista, el aceite de cocina usado tiene el código LER 20 01 25, «aceites y grasas comestibles», y no lleva asterisco. El asterisco es lo único que marca un residuo como peligroso, así que el aceite de tu freidora es un residuo no peligroso.
Justo debajo está el 20 01 26*, «aceites y grasas distintos de los especificados en el código 20 01 25», que sí es peligroso: es la casilla de los aceites y grasas que no son comestibles. Por eso es tan importante no mezclar: el artículo 21 de la ley prohíbe mezclar residuos no peligrosos si eso dificulta su valorización. Un bidón de aceite de cocina con un resto de aceite de motor, de lejía o de agua de fregar ya no es solo aceite de cocina, y complica su tratamiento.
Que no sea peligroso no significa que se pueda tirar de cualquier manera. Lo que cambia con la peligrosidad son los requisitos del envase y del gestor, no la obligación de gestionarlo bien.
Lo que exige la ley para reciclar aceite usado en tu negocio
La Ley 7/2022 de residuos y suelos contaminados dedica al aceite de cocina una fecha propia. Según su artículo 25.3, los negocios cuyos residuos no recoge el ayuntamiento y la industria están obligados a separar el aceite de cocina usado y recogerlo aparte desde el 30 de junio de 2022. Para el resto de fracciones el plazo llegó más tarde; para el aceite ya está vencido.
Una vez separado, el artículo 20.1 te obliga a asegurar que el aceite recibe un tratamiento adecuado, y te da tres opciones:
- Tratarlo tú mismo, solo si tienes autorización para esa operación. No es el caso de una cocina.
- Encargarlo a un gestor de residuos autorizado o a un negociante registrado.
- Entregarlo a una entidad de recogida pública o privada que esté registrada.
El mismo artículo termina con una frase que conviene recordar: esas obligaciones deben acreditarse documentalmente. Y el artículo 20.3 añade una alternativa para los residuos comerciales no peligrosos: puedes gestionarlos por tu cuenta y acreditarlo ante tu ayuntamiento, o acogerte al sistema público de recogida, cuando exista y en los términos que fije su ordenanza.
No cumplirlo tiene consecuencias. El artículo 108.3 califica como infracciones graves el vertido y la gestión incontrolada de residuos no peligrosos y el incumplimiento de las obligaciones del productor del artículo 20. Para residuos no peligrosos, las graves se sancionan con multas de 2.001 a 100.000 € (artículo 109). Entregar el residuo contra lo que dice la ordenanza municipal es leve, con multa de hasta 2.000 €.
Cómo reciclar aceite usado en tu negocio paso a paso

En la práctica, el circuito es corto y se repite siempre igual:
- Deja enfriar el aceite antes de vaciar la freidora. Es una cuestión de seguridad para quien lo maneja.
- Vacíalo en un recipiente cerrado y solo para aceite, lo más cerca posible de donde se genera. Si el bidón está lejos, un día de prisa alguien acabará usando el fregadero.
- No lo mezcles con nada. Ni agua de fregar, ni productos de limpieza, ni otros aceites.
- Guárdalo en una zona identificada, como pide el artículo 21 para el almacenamiento de residuos en el lugar donde se producen.
- Entrégalo a quien corresponda: un gestor autorizado o una entidad de recogida registrada, o el sistema municipal si tu ayuntamiento lo permite para negocios.
- Guarda el documento de cada entrega. Es tu prueba de que el aceite salió por donde debía.
Si tu negocio genera más de 10 toneladas de residuos no peligrosos al año, además tienes que llevar un archivo cronológico y conservarlo cinco años (artículo 64). En hostelería no es lo habitual, pero en una cocina central o en una industria alimentaria sí puede serlo.
El contenedor de aceite de la calle y tu negocio

Es la duda más habitual. Los contenedores naranjas que ves en la calle forman parte del sistema municipal de recogida, pensado para los vecinos. La ley no los prohíbe a un negocio, pero tampoco los da por buenos sin más: el artículo 20.3 permite acogerse al sistema público cuando exista y en los términos que establezca la ordenanza de tu ayuntamiento.
Antes de usarlo, compruébalo en la ordenanza de tu municipio. Ten en cuenta también dos cosas prácticas. La primera, que el contenedor de la calle no te da ningún papel de cada entrega, y la ley te pide poder acreditar la gestión. La segunda, que un restaurante genera en una semana lo que un hogar en meses, y un sistema pensado para vecinos no siempre absorbe ese volumen.
Qué pasa con el aceite después de la recogida
Tu responsabilidad no termina al entregar el bidón. Según el artículo 20.2, concluye cuando queda documentado el tratamiento completo, a través de los documentos de traslado y, cuando sea necesario, de un certificado de la instalación de tratamiento final que puedes pedir. En la planta, el aceite se filtra, se separa del agua y de los restos sólidos y se destina a una operación de valorización.
Por eso conviene elegir un servicio que te deje el papel en cada visita y conserve el rastro hasta el final. Si quieres ver cómo se organiza la recogida en una cocina con freidora diaria, te lo contamos en nuestro artículo sobre la recogida de aceite usado en hostelería.
Dudas frecuentes sobre cómo reciclar aceite usado
¿El aceite de cocina usado es un residuo peligroso?
No. Su código en la Lista Europea de Residuos es el 20 01 25, sin asterisco. Aun así, tiene que recogerse por separado y gestionarse de forma acreditada.
¿Puedo tirarlo por el fregadero si lo diluyo con agua caliente?
No. Diluirlo no cambia el residuo, solo mueve el atasco unos metros más abajo. El vertido de residuos no peligrosos es una infracción grave en la Ley 7/2022.
¿Un bar pequeño también está obligado?
Sí. La obligación de separar el aceite de cocina y gestionarlo nace de generarlo, no de la cantidad. Lo que cambia con el volumen es el tamaño del bidón y la frecuencia de recogida.
¿Qué papel tengo que guardar?
El documento de cada entrega, que acredita quién se llevó el aceite, cuándo y con qué autorización. Si superas las 10 toneladas anuales de residuos no peligrosos, también el archivo cronológico durante cinco años.
Recogemos el aceite usado de tu negocio
Ya sabes cómo reciclar aceite usado y qué te pide la ley. Si quieres olvidarte del bidón, de las fechas y del papeleo, lo hacemos nosotros: dejamos el recipiente donde se genera el aceite, lo retiramos con la frecuencia que marquen tus litros y te entregamos el documento de cada recogida.
Pide la recogida de aceite usado o llámanos al 917 264 278.




