Carta de alérgenos para hostelería y alimentación
Son 14 sustancias y hay que declararlas plato a plato. Te la dejamos hecha y por escrito.
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Si sirves comida sin envasar, un menú del día, una barra de tapas, un obrador, una línea de autoservicio tienes que poder decir qué alérgeno lleva cada elaboración y tenerlo registrado dentro del establecimiento. Leemos las fichas técnicas de tus proveedores, cruzamos ingrediente por ingrediente con el anexo II y te entregamos la carta de alérgenos y el soporte que se enseña en una inspección.
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Los 14 del anexo II
Los 14 alérgenos de declaración obligatoria
La lista es cerrada y la fija el anexo II del Reglamento (UE) 1169/2011: catorce sustancias, ni una más ni una menos. No se declaran por familia de plato ni «por si acaso»: se declara lo que el ingrediente lleva de verdad, y para saberlo hay que leer la ficha técnica de cada proveedor.
Alérgenos 1 al 7
- 1. Cereales con gluten. Trigo (incluidas la espelta y el trigo khorasan), centeno, cebada, avena y sus variedades híbridas.
- 2. Crustáceos. Gamba, langostino, cigala, cangrejo y cualquier elaboración hecha con ellos.
- 3. Huevos. Y los productos a base de huevo: mayonesas, rebozados, masas y salsas ligadas.
- 4. Pescado. Incluidos los caldos, los fumets y las salsas que lo llevan de base.
- 5. Cacahuetes. Y los productos a base de cacahuete, el aceite incluido.
- 6. Soja. Salsa de soja, lecitina, texturizados y bebidas vegetales; el aceite totalmente refinado queda fuera.
- 7. Leche y sus derivados, incluida la lactosa. Mantequilla, nata, quesos y sueros lácteos.
Alérgenos 8 al 14
- 8. Frutos de cáscara. Almendra, avellana, nuez, anacardo, pacana, nuez de Brasil, pistacho y macadamia.
- 9. Apio. Y sus derivados, muy presentes en caldos, sofritos y bases de guiso.
- 10. Mostaza. Y sus derivados, habituales en vinagretas, adobos y salsas frías.
- 11. Granos de sésamo. Panes y toppings, hummus, tahini y aceites de sésamo.
- 12. Dióxido de azufre y sulfitos por encima de 10 mg/kg o 10 mg/l: vinos, conservas, frutos secos y patata prefrita.
- 13. Altramuces. Y los productos a base de altramuz, que aparecen en harinas y sucedáneos vegetales.
- 14. Moluscos. Mejillón, almeja, berberecho, calamar, pulpo y sus elaboraciones.
El nombre del plato puede valer como declaración
Lo recoge el artículo 4.1.b) del Real Decreto 126/2015: cuando la denominación del alimento se refiere claramente a la sustancia —una tortilla de patata, unas croquetas de bacalao—, no hace falta repetir el alérgeno al lado. Es el único atajo que da la norma y conviene aplicarlo con criterio, porque en el resto de elaboraciones la declaración tiene que estar, y tiene que estar escrita.
Lo que exige la norma
La ley te obliga a tener la información de alérgenos por escrito
Y tiene que estar en el local, no en la cabeza del camarero.
El artículo 44 del Reglamento (UE) 1169/2011 extiende la información de alérgenos a los alimentos que se venden sin envasar: el menú del día, la vitrina de la pastelería, la barra de tapas o el granel de la tienda. En España lo desarrolla el Real Decreto 126/2015, que sí permite darla de palabra, pero con una condición: que esté registrada por escrito o en soporte electrónico dentro del establecimiento y accesible al personal, al cliente que la pida y a la autoridad de control. Ese registro es la carta de alérgenos, y es un requisito permanente: existe aunque nadie te la haya pedido nunca.
Es el techo de las sanciones en seguridad alimentaria. La Ley 17/2011 gradúa las infracciones en leves (hasta 5.000 €), graves (de 5.001 € a 20.000 €) y muy graves (de 20.001 € a 600.000 €), y en las muy graves la Administración puede acordar además el cierre temporal del establecimiento por un plazo máximo de cinco años. Un etiquetado insuficiente sube de leve a grave en cuanto comporta un riesgo para la salud pública, que es justo lo que ocurre con un alérgeno sin declarar.
Te la pueden pedir sin avisar
Las inspecciones no se anuncian. Si la información no está registrada y accesible en ese momento, el acta se levanta igual, aunque el cocinero se sepa cada plato de memoria.
Sin clientes alérgicos también hace falta
Lo que se acredita es que la información existe y está disponible, no que alguien la haya reclamado. Un local en el que nunca ha entrado un cliente celíaco necesita el mismo documento.
La responsabilidad es de quien sirve el plato
La norma señala al operador de la empresa alimentaria: responde de la información quien comercializa el alimento, no el proveedor que le vendió el ingrediente. Por eso la declaración se levanta desde tus fichas y se rehace cada vez que cambias de proveedor.
Qué recibes
Qué incluye la carta de alérgenos que te entregamos
No es un cartel plastificado con catorce iconos. Es la relación de tus elaboraciones cruzada con el anexo II, levantada desde tus fichas técnicas y tus escandallos, en el soporte que puedes enseñar en el momento y actualizar cuando cambies de carta o de proveedor. Encaja dentro de tu plan APPCC sin duplicar registros.
Lo que lleva escrito
- Cada elaboración de tu carta, con sus catorce casillas de alérgeno
- El alérgeno declarado por ingrediente real, según la ficha del proveedor
- Los ingredientes compuestos abiertos: salsas, caldos, panes y rebozados
- Los puntos de tu cocina donde puede haber contaminación cruzada
- Las sustituciones posibles, para poder servir a un cliente alérgico
- Fecha de revisión y responsable, para que se lea como un documento vivo
- El cartel de aviso para sala y barra que exige el Real Decreto 126/2015
Cómo te la entregamos
- En papel y en electrónico. La carpeta para la sala y el archivo para la tableta o el móvil, que es el soporte que admite la norma española.
- Con el equipo formado. El documento no sirve de nada si quien atiende no sabe dónde está: dejamos a la plantilla capaz de responder delante del cliente.
- Actualizable. Cambias de proveedor o metes un plato nuevo y se rehace esa ficha, sin volver a empezar de cero.
- Integrada en tu autocontrol. Sale con el mismo formato que el resto de la documentación que el inspector revisa en la carpeta, y con su fecha de revisión al día.
Para quién trabajamos
Una carta de alérgenos para cada tipo de negocio
Las catorce sustancias son las mismas en todas partes. Lo que cambia es de dónde sale la información, cada cuánto se rehace y quién tiene que saber dónde está. Forma parte de nuestro servicio de calidad alimentaria, y estos son los cuatro casos que resolvemos a diario.

Restaurantes y bares
Menú diario, tapas y fuera de carta

Obradores y comercios
Venta a granel y producto sin envasar

Comedores escolares
Menú de ciclo y dietas especiales

Residencias y catering
Colectividades y línea de emplatado
En la cocina
Marcamos los puntos donde el alérgeno salta de un plato a otro
Una declaración impecable no sirve de nada si la harina del rebozado acaba en la plancha del cliente celíaco. Por eso, además de declarar, recorremos el circuito del alimento —recepción, almacén, elaboración y pase— y dejamos escrito dónde hay contacto posible y qué hay que cambiar para cortarlo. Casi siempre son estas tres cosas, y ninguna cuesta dinero.
Almacén y cámara
El producto se ordena por altura: lo que puede caer y contaminar va abajo. El envase abierto se cierra, se traspasa y se identifica con la fecha y el alérgeno que lleva. Un saco de harina sobre una balda de producto sin gluten invalida cualquier declaración.
Tabla, plancha y freidora
El aceite compartido arrastra gluten y pescado, y una tabla mal lavada arrastra frutos de cáscara. Se asigna utillaje por color y, cuando no hay equipo duplicado, se deja escrito el orden de elaboración del turno.
Pase y sala
El plato de un cliente alérgico sale identificado y se entrega en mano, sin pasar por la bandeja común. Quien atiende sabe qué lleva porque lo consulta en la ficha, no porque se lo contaran en el cambio de turno.
Antes de que llegue
Lo que revisa un inspector en tu carta de alérgenos
El control no se lee la documentación entera. Hace media docena de comprobaciones, casi siempre las mismas, y con eso ya sabe si la información existe de verdad o se ha impreso la semana pasada para salir del paso. Estas son las que más se repiten.

Que exista un soporte escrito
Lo primero es pedirla. Si la respuesta es que el cocinero se lo sabe, no cumple: el Real Decreto 126/2015 exige que la información esté registrada por escrito o en electrónico dentro del establecimiento.
Que el cliente sepa dónde está
En la zona de venta tiene que haber un aviso visible que indique dónde se consulta la información o que puede pedirse al personal. Es un requisito propio, distinto de tener el documento.
Que coincida con lo que se sirve
Coge un plato de la carta al azar y lo contrasta con su ficha. Si cambiaste la carta y la declaración se quedó en la versión anterior, la incoherencia sale a la primera.
Los ingredientes compuestos
Salsas, caldos, panes y rebozados son donde aparecen el sulfito, la soja y la mostaza. El control empieza por ahí precisamente porque es donde se olvidan.
La fecha de la última revisión
Un documento sin fecha ni responsable se lee como un impreso genérico. Con fecha y firma se lee como un procedimiento que alguien mantiene.
Que el personal sepa responder
Pregunta a quien está en barra, no al dueño. Si el equipo sabe dónde mirar y lo consulta delante del cliente, la comprobación se cierra ahí mismo.
Dudas habituales
Preguntas frecuentes sobre la carta de alérgenos
Las hemos ordenado por la que más veces nos hacen. Si tu caso tiene alguna vuelta que aquí no aparece, mándanos por WhatsApp lo que tengas hecho y te decimos qué le falta.
¿Tengo que imprimir la carta de alérgenos en el menú o vale con tenerla en una carpeta?
Valen las dos cosas, y también darla de palabra, pero siempre con una condición. El artículo 6.5 del Real Decreto 126/2015 permite la información oral solo si está registrada por escrito o en soporte electrónico dentro del establecimiento y es fácilmente accesible para el personal, para el cliente que la pida y para la autoridad de control. Lo que no cabe es que la información viva únicamente en la cabeza del equipo. Y además hay que avisar de forma visible en la zona de venta de dónde se consulta o de que puede pedirse al personal.
Somos un bar pequeño y cambiamos el menú cada día, ¿cómo se mantiene?
Se levanta una ficha por elaboración, no por plato del día. La mayoría de los menús diarios se montan con veinte o treinta elaboraciones base que se combinan de otra manera: una vez declaradas, el menú de mañana se arma marcando cuáles entran. Te dejamos la plantilla montada y la actualiza en cinco minutos quien abre el local.
Si pongo «puede contener trazas» en todo, ¿me cubro?
No, y además juega en tu contra. La declaración obligatoria se hace sobre lo que el ingrediente lleva de verdad según la ficha técnica del proveedor; la advertencia de trazas es voluntaria y no sustituye a esa declaración. Si la pones en todo, el cliente alérgico deja de fiarse de tu carta y el inspector entiende que no has estudiado tus elaboraciones. El aviso de trazas se reserva para donde hay un riesgo real de contacto que no puedes eliminar.
¿Cuánto cuesta la carta de alérgenos?
Depende de cuántas elaboraciones tengas y del estado de tus fichas técnicas: no es lo mismo una carta de veinte platos con los escandallos hechos que un catering con línea de producción y proveedores rotando. Nos cuentas tu caso por teléfono, te damos precio cerrado y lo dejamos por escrito antes de empezar. El presupuesto es gratis y no compromete a nada.
Me han avisado de una inspección, ¿llegáis a tiempo?
Llámanos hoy. Confirmamos la visita en menos de veinticuatro horas y, si tenemos acceso a las fichas técnicas de tus proveedores, la documentación suele quedar cerrada en la propia visita. Lo que no hacemos es firmar una declaración sin haber comprobado los ingredientes: un documento con datos inventados es peor que no tener nada, porque convierte un descuido en una declaración falsa.
Mis proveedores no me dan las fichas técnicas, ¿qué hago?
Se las pedimos nosotros. El proveedor está obligado a facilitar la información alimentaria de lo que te vende, y en la práctica basta con reclamarla por escrito citando la referencia exacta del producto y el lote. Mientras llega, esa elaboración se declara con el criterio más restrictivo y se corrige en cuanto tenemos el dato, que queda registrado con su fecha.
Llevamos también el control de plagas, ¿va todo en la misma carpeta?
Sí, y conviene que así sea, porque el inspector abre una sola carpeta de autocontrol. Dentro van las fichas de alérgenos, el plan de limpieza, los registros de temperatura y el certificado del control de plagas. Si llevas los dos servicios con nosotros, la documentación sale con el mismo formato y con las mismas fechas de revisión, y no tienes que perseguir a dos empresas cada vez que caduca algo.
Opiniones reales
Lo que cuentan los hosteleros que ya la tienen hecha
EXCELENTE
A base de 359 reseñas
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Eduardo César Garrido MerchánTrustindex verifica que la fuente original de la reseña sea Google.
Ivan ha hecho un genial trabajo, puntual, rápido y asegurando todo. Muy contentos.Publicado en Google![]()
MARÍA GUADALUPE BERGAMASCHI CARUSTrustindex verifica que la fuente original de la reseña sea Google.
Me faltó un poco más de información. El técnico ni informó nada!Publicado en Google![]()
Fernando EscalanteTrustindex verifica que la fuente original de la reseña sea Google.
Atención amable, profesional, pronta y eficiente, de una puntualidad verdaderamente notable. Se trataba de eliminar un avispero en un tejado: acudieron puntuales, atendieron con eficiencia. A la semana volvieron a aparecer avispas: me explicaron, pero volvieron a revisar y repetir el tratamiento, de nuevo con puntualidad, cortesía y profesionalismo. El resultado, al cabo de casi un mes, inmejorable.Publicado en Google![]()
PABLO GOMEZTrustindex verifica que la fuente original de la reseña sea Google.
La resolución del problema de roedores, se solucionó perfectamente gracias a un servicio especializado, con autenticos profesionales, que además del asesoramiento, acompañaron y entendieron la problemática desagradable del hecho en cuestión, ayudandonos más alla de su labor técnica. Si en alguna otra ocasión necesitara una ayuda sobre plagas, no dudaría en contactar con ellos de nuevoPublicado en Google![]()
Fernando PerezTrustindex verifica que la fuente original de la reseña sea Google.
Así da gusto,contacto serio y directo con personal amable desde el principio,Antonio. Y luego con los operarios Cristian y Aaron en el terreno Por ahora todo perfecto,seguro que después de las fumigaciones este año habrá menos
Empecemos hoy
Pide tu carta de alérgenos y la tienes esta semana
Cuéntanos cuántas elaboraciones tienes y quién te suministra, y te decimos qué necesitamos y cuánto tardamos. Si ya tienes algo hecho, mándanoslo y te decimos qué le falta antes de que te lo diga un inspector.